miércoles 21 de mayo de 2008

Maltrato Animal (Las lágrimas de Gaia)

Hace días llegó una paloma a mi casa, a la cual alguien le corto un ala para que no volara, esto quiere decir que la persona que cometió tal atrocidad deseaba tener de "mascota" a esta pequeña criatura, no le encuentro nada de satisfacción tener a un animal de este tipo en una jaula, quizá un loro sea un poco más común y aun así no me agrada mucho la idea.

Desde que llegó a sufrido por situaciones diversas, la primera de ellas fue caer a un aljibe que está localizado en el tras patio de la casa, si no hubiera sido por su aleteo que me despertó en la mañana esa ocasión, quizá ya estaría muerta.

Después de lo sucedido, el ave quedó un poco temerosa a que alguien se acercara a verla, días después un gato hambriado (por causa de un mal dueño que no le compra sus whiskas), ataco a mi pichoncita, ya la traía en su hocico pero logré lanzarle un buen chorro de agua para ahuyentarlo y logré liberar la presa de sus fauces.

Quedó tan lastimada, que casi no podía caminar, tenia que usar su pico para moverse, se me revolvía el estomago de solo mirarla al querer huir de cualquier persona; esto me hace pensar en como pudo afectar tanto que a esta ave le falte un ala, que solo por no tenerla no pueda escapar de los peligros. La he alimentado desde que arribó al hogar, al igual que a su parejita, un pichón gordo que siempre anda cerca de ella.

Cuando una persona ajena a la casa la ve, pregunta que porque no la mato a piedras, ¿¡para que!?, respondo un tanto molesto, al recordar que era el mismo comentario cuando se enteraban de que tenía mas de 13 gatos o cuando ven mi pecera y preguntan si aun no se han muerto mis peces de hambre... y por que hacerlo si siempre los alimento y lavo periódicamente su hogar.

¿Es que la gente solo tiene mascotas por tener?, ¿No saben que los animales necesitan alimento?, ¿Por qué matarlos, solo por ser pequeños y no razonar como un "humano"?, ¿Por qué tenerlos amarrados a una cuerda toda su vida?, ¿Para que encerrarlos en jaulas como si hubieran cometido un crimen?

Conozco personas que aunque no tengan los colmillos o las garras tan grandes, siguen sin están en jaulas y me refiero a todos aquellos que no alimentan, maltratan, abandonan, mutilan o asesinan animales, así como a los dueños de circos, a los que organizan toreos, peleas de gallos, de perros, de osos; de igual manera a todos aquellos que venden y/o compran pieles de animales para vestir putas pendejas (piel de zorra para zorra), a los japos mata delfines, a los que exponen animales en jaulas y a cualquier persona que cometa alguna estupidez de estas que solo caben en las retorcidas mentes "humanas".

En octubre de 1978 se hizo mención al maltrato animal en el articulo 3 de la DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS DE LOS ANIMALES que fue aprobada por la UNESCO y la ONU, el articulo dice lo siguiente:

"Ningún animal será sometido a malos tratos ni actos de crueldad. Si es necesaria la muerte de un animal, ésta debe ser instantánea, indolora y no generadora de angustia".

Al parecer con estas cosas no se ha ganado nada, lo único que hacen cuando pasa algo cruel hacia un animal, es castigar al responsable con una multa no tan alta, sería mucho mejor que les dieran cárcel como mínimo a estos cabrones.

Los animales han estado antes que nosotros en este hogar tan grande, NO los maltrates, ellos son incluso mejores que nosotros en muchos aspectos, cuida sus bosques que también son tuyos, ahorra el agua que es compartida y limpia el oxigeno, que es prestado.

¡¡¡Va por ti GAIA!!!

viernes 2 de mayo de 2008

Back to the Future

Hace días que estaba trabajando arduamente en el "proyecto de Tesis", con el D'ass (ahora si que con todos los huevos por estar a contra reloj), en uno de los tantos descansos que nos dábamos para despejar la mente o resolver un problema acerca del trabajo, al darnos cuenta que era mucho lo que teníamos que hacer y que tal vez no lograríamos completar se le ocurrió comentar al D'ass:
Y si tuvieses la facultad de hacer regresar el tiempo, ¿que harías? ¿crees que haríamos la tesis?
Entonces le dije:
Lo primero que se me ocurre es guardar todo el avance en la memoria(USB) para que cuando regrese en el tiempo ya tenga ventaja del trabajo.
Fue ahí cuando pusimos a trabajar las neuronas para crear hipótesis, una de ellas era decir que es mucho mejor detener el tiempo que regresar. D'ass dijo que así podías dormir unas horas en lo que estuviera detenido el tiempo para los demás. En ese caso, el tiempo se te cobraría como extra porque al detenerlo y no avanzar para las demás personas, tu reloj biológico trabajaría como un ventilador y envejecerías más rápido.

A lo que yo agregué que sería algo así como ciclos anidados, tiempo del tiempo, y se me vino una idea a la cabeza, que para llevar a cabo esta teoría o acercarse a algo similar, era tener una velocidad extrema para ser mucho más veloz que cualquier otra persona y correr 10 KM en una centésima de segundo o en este caso dormir lo equivalente a 10 horas, mientras la gente común no lo notara.

Algo similar a lo que hace Clark Kent en la serie de Smallville cuando usa su "super velocidad", todos están quietos y el va de aquí a allá. Al igual que en la caricatura de Superman en la que en uno de sus capítulos, corre a una gran velocidad para hacer girar el planeta a la inversa y de esta manera regresar el tiempo, es una idea un poco tonta pero que en cierta forma se acerca a una teoría de un personaje muy famoso: A. Einstein -- Relatividad.

No recuerdo como va la teoría... pero cuando me vino a la mente durante la charla, me di cuenta que mi idea de grabar los datos a la memoria estaba demasiado lejos de lograrse, pues surgió una nueva interrogante: ¿Qué pasa con los datos lógicos de las computadoras?, D'ass dijo que en eso estaba pensando días anteriores... me puse a pensar: ¿se borrarán?, si es así, entonces a las computadoras les pasaría lo mismo.

Se supone, según a mi manera de ver las cosas, recordando un poco la teoría de la Relatividad y un poco de lógica, no es posible viajar en el tiempo pues la materia se destruye o algo así, ya que no pueden ocupar dos cuerpos idénticos el mismo espacio-tiempo; pero los datos lógicos de la computadora no son materia... ¿o si?. Le dije a D'ass:
¿Qué son los datos lógicos?... ceros y unos... impulsos eléctricos... algo grabado... "algo", la electricidad cuenta como materia... en conclusión mi idea de la memoria no sirve.
Ahora bien, ¿qué pasaría si al regresar en el tiempo algo pasará y murieras?, ¿que pasaría con la materia fuera de lugar?. Espacio-tiempo-materia todo es el Universo, no podemos llegar a alterarlo... por tanto no podemos viajar en el tiempo, quizá solo la luz y los fotones (partículas que carecen de masa) por la extrema velocidad que poseen. D'ass dijo para terminar:
Viajar en el tiempo es una de las cosas que el hombre "jamás" logrará realizar.
Aunque no lo haga, hay experimentos recientes en los que se ha logrado teletransportar partículas:
Consiguen transferir un estado cuántico de un haz de luz a un objeto material macroscópico. Esta es la primera vez que se consigue el teletransporte cuántico entre un medio “móvil” como es un haz de luz y un medio “estacionario” macroscópico hecho de átomos. Este teletransporte podría servir como sistema de comunicación a distancia entre procesadores en una hipotética red cuántica de computación. (artículo completo).
En este caso lo que se utilizó para llevar a cabo el experimento fueron fotones a través de espacio-tiempo, solo nos falta materia, con tantas vueltas en nuestras ideas, decidimos continuar trabajando en la tesis. Después de todo, el tema es para físicos y matemáticos, aunque pronto nos dimos cuenta que nuestra rama de estudio proviene de ambas, asi que nos afecta indirectamente... malditas computadoras... pinches ironías.

Tal vez el ser humano nunca viaje por el tiempo... aunque en su imaginación y en sueños, lo hará... he aquí un ejemplo (que mejor ejemplo que con un poco de Heavy Metal):


Y para aquel al que no le haya quedado claro, el profe y eminencia sobre estos temas le aclara la duda: ¿es posible viajar por el tiempo?

domingo 27 de abril de 2008

Asustame Panteón (Sexta Parte) "FINAL"

Con un buen rato sin subir entradas, todo a causa de trabajar de manera ardua en el proyecto de tesis con mi compa el Dass. Estoy animandome a redactar otros relatos más, aunque por el momento me dedicaré a avanzar el proyecto de tesis y las entradas siguientes abordarán temas diversos.

Espero tener pronto un poco más de tiempo, aunque lo dudo. Pero en fin, aquí pongo el la última parte de mi relato, esperando haya sido del agrado de los lectores.


SUSURROS

Continuación del Capítulo II (FINAL DEL RELATO):

Intentó moverse para tratar de escapar, pero sus fuerzas no estaban, pues ni sus brazos ni piernas pudieron responder, se aterró bastante al verse paralizado que comenzó a llorar de desesperación, se llenó de histeria, recordó que Marcos aún dormía a su lado y sin descartar la idea de que todo era un mal sueño se dispuso a hacer algo:


-¡Pollón! ¡Pollón! Despiértame por favor…- gritaba con mucha angustia en su corazón.

-¡Pollóoon! ¡Despiértame!...- volvió a gritarle con más fuerza.

-Sí hombre, yo te despierto- respondió Marcos, pensando que se refería al amanecer.

-¡Despiértame!… ¡des… piér…- dijo Iván cuando su voz empezó a perderse.

Al ver que Marcos nunca entendería de que le hablaba y estar perdiendo poco a poco la voz, trató de tomar un poco más de aire y se dirigió en esta ocasión a la mujer:


-¿Quién eres?- preguntó intentando buscar su mirada.
Pero la mujer no respondió…
-¿Qué quieres?- insistió con el tono de voz más elevado.
La mujer de nuevo no contesto.
-¡Dé-jame en paz!...- gritó a manera de orden con su último aliento.

Exactamente al terminar la última pregunta, la mujer giró un poco la cabeza y le dejó ver sus dos hondos y oscuros huecos, en donde se supone estarían los ojos, se quedó quieta por un momento y después movió la cabeza de un lado a otro negando la pregunta, haciéndole entender a Iván de que no lo dejaría en paz, quien para ese entonces ya estaba con la quijada desencajada.

Fue entonces que recordé aquella ocasión que estaba en mi habitación y vi una figura blanca que estaba cerca de la cama y no me pude mover, todo comenzó a aclararse, era como si recuerdos en verdad lejanos regresaran a mi mente, recuerdos de cuando eres niño y solo regresas a ellos cuando tienen mucho impacto en tu vida, viajé en el tiempo a través de los recuerdos y la vi a “ella”, la figura ya no era una simple silueta, era una mujer, una joven que portaba un largo vestido blanco, era delgada, de piel blanca y un largo y lacio cabello negro que caía por su espalda y cubría parte de su rostro el cual por más que intento no puedo recordar, o… ¿es que no poseía tal? Recordé todo completamente, pero lo callé, entonces Iván continuó platicando.

La mujer empezó a arrastrase por la cama, contorsionándose de una manera en que un ser humano no podría hacerlo, se retorcía mientras se deslizaba y se acercaba cada vez más al torso de Iván, quien de manera lenta pudo tomar un poco de fuerzas y mover uno de sus brazos con el que intento cubrir su rostro con una sábana.

Pero fue en vano, los movimientos de su brazo eran demasiado lentos par la velocidad de la mujer, cuando por poco logra cubrirse, los susurros comenzaron a escucharse más y más fuertes, pero esta vez provenían de la mujer que ya se encontraba arriba de Iván, mirándolo fijamente a los ojos, el cual se desmayó del horror tan enorme que helaba todo su cuerpo y hacia pulsar su corazón de manera tremenda.

Al momento de despertar nuevamente, su cuerpo entero comenzaba a tener movimiento y la mujer al igual que los susurros, habían desaparecido. Cuando recobró completamente el habla y el movimiento, se dispuso a despertar de manera violenta a Marcos.

-¡Despierta Pollón! ¡Apúrate!- dijo Iván moviendo a Marcos.

- Deja dormir- respondió Marcos.

-¡Despierta ya!- insistió Iván de nueva cuenta.

Cuando Marcos despertó, Iván le platico lo sucedido, pero no lo convenció del todo. Después del relato, todos quedaron callados, incluso yo…y realmente sorprendido al saber que nunca antes le había platicado mi situación a ninguno de mis amigos y lo que Iván había relatado tenía una similitud tan enorme que puedo asegurar que se trata de la misma situación.

Esto aún no termina, se que seguiré así por mucho tiempo, aún la sueño… pero es más terrible despertar y verla de pie frente a la cama siempre del mismo extremo, al lado de la ventana, sin movimiento, callada, sin hacer el menor ruido; con la mirada fija en mis pies, observándolos como si fueran algo muy interesante para ella, escuchando únicamente el susurro a mi alrededor; no hay día que no despierte pensando que al abrir completamente los ojos voy a verla ahí de nuevo…

FIN

miércoles 16 de abril de 2008

Asustame Panteón (Quinta Parte)

El sábado pasado como había quedado, fui a recoger mi hojita de papel por haber participado en el concurso de los relatos de terror, además de que entregué mi relato en un CD a la chava encargada de la Coordinación de la Secretaría de Cultura del Estado, que por cierto es una chica muy guapa :)_

Cuando llegué el evento ya iba algo avanzado, la mayoría de las veces siempre llego tarde a todo, pero me pareció perfecto pues lo único que hicieron fué poner unas bocinas y reproducir los relatos ganadores con la voz de alguien profesional, salvo el primer lugar que fué leído por su autor y que la verdad de terror no tenía nada, pero como hizo incapié en el terremoto ocurrido el 21 de enero del 2003 y que nadie olvida pues lo tomaron como favorito(Bullshit!!!).

Me aburrí lo más que pude y lo único que quería era entregar el CD a la chava para poder irme pero me pidieron que me quedará para recibir mi papelito hice un gesto de molestia y le dije que lo único que quería era aparecer en el libro y la chava me miró y me volvío a decir que me esperara por el certificado y cuando una mujer me sonríe y me pide algo es muy dificil negarme, así que accedí. XD

Espero que mi relato se publique pronto, mientras tanto les dejo con la segunda parte del Capitulo II, comenten:

SUSURROS

Continuación del Capítulo II:

Él deseaba levantarse, pero por más que lo intentaba no lo lograba, sus manos y pies estaban totalmente paralizados, en un último esfuerzo, cuando la mujer estaba casi encima de él, despertaba lanzando un golpe al aire y un grito que en varias ocasiones llegaba a despertar al vecino.

Así vivió por un tiempo hasta que por razones laborales cambio de domicilio a un departamento ubicado en Villa de Álvarez en la parte centro del municipio, en una colonia frente a la escuela secundaria Manuel Álvarez, donde los sueños cesaron por un tiempo para después convertirse en realidad.

A la hora de dormir, siempre acostumbra recostarse con el cuerpo al contrario de la cabecera de la cama, es decir su cabeza quedaba de lado al angosto pasillo que formaba la cama y la pared de la habitación. En repetidas ocasiones cuando estaba por dormir, con el rabo de sus ojos distinguía a alguien parado en la puerta de la habitación observándolo fijamente y susurrándole algo que por más atención que le prestaba no podía entender, él no se atrevía a mirar pues le aterraba pensar que ese alguien se le abalanzara al menor movimiento.

Pasó noches enteras viviendo esa pesadilla, cada noche la persona a su puerta prolongaba más su estancia y los susurros se escuchaban con más intensidad en toda la habitación. Hasta que un día él se cansó, y de un salto, se bajó de la cama y giró su cabeza hacia la puerta, pero no logró ver a alguien.

Avanzó a la cocina para tomar uno de los cuchillos más grandes y afilados, acto seguido se dispuso a explorar la casa en busca de algún extraño o animal que hubiera irrumpido dentro del lugar y provocara esos extraños sonidos, pero fue en vano, no encontró lo que buscaba.

-Sal de donde estés- gritó con furia.

-Aquí te esperaré hasta que salgas de nuevo- replicó.

Encendió un cigarrillo y se sentó a fumarlo en una silla, la cual se encontraba al lado de una ventana que daba al exterior, observaba la casa y en ocasiones miraba hacia fuera para lanzar las cenizas, esperaba a que algo se presentara en ese momento, en una de las veces que miró fuera, algo pasó caminando de extremo a extremo, entre el comedor y la cocina. Iván se paralizó, su mano comenzó a temblar y no pudo más, sus ojos se llenaron de lágrimas.

La figura corría de un lado a otro, dándose a ver pero Iván no quería mirar, el horror le impedía hacerlo, horror que unos instantes creció de manera desmesurada pues los susurros comenzaron a inundar la casa, por todas partes se escuchaban voces que por un momento casi lo dejaban inconciente.

Cuando la figura ya no se distinguió en el comedor, Iván corrió a toda prisa a meterse a la cama y a cubrirse con las sábanas como si pudieran ofrecerle alguna protección a lo que estaba pasando, trato de dormir pero en toda la noche los susurros siguieron.

Pasaron varios días y uno de mis amigos llamado Marcos, que por su estatura y robustez le apodamos “pollón” tuvo que dormitar en el departamento de Iván, pues perdió su camión rumbo a Comala. La cama es extensa así que ambos durmieron juntos, Marcos durmió casi al instante pero Iván como todos los días, quedó con los ojos abiertos en medio de la oscuridad.

Cuando empezaba a conciliar el sueño sintió que algo suave rozó sus cabellos que salían del extremo de la cama, como si alguien hubiera pasado por el angosto pasillo entre la cama y la pared. Una y otra vez se repitió la acción, por un momento el creyó que se trataba de Marcos, pero ¿por qué hacer eso? Si se supone que ya había dormido.

Un momento largo pasó sintiendo ese “algo” que rozaba su cabello, cuando repentinamente los susurros volvieron a presentarse como de costumbre cuando la figura aparecía, el comprendió que quien deambulaba por el pasillo no era Marcos y esto lo puso tenso. Intento cerrar los ojos para tratar de ignorar todo y conciliar el sueño, lo logró por un momento, pero no tardó en despertar de nuevo.

Cuando despertó, se dio cuenta que se encontraba en una posición distinta a como había dormido, su cuerpo estaba de costado y su cabeza girada e inclinada hacia abajo, si intentaba mirar sus pies lo haría con gran facilidad, su mayor error fue hacerlo, pues a un lado de ellos estaba una silueta blanca que se distinguía en la oscuridad.

En un principio no podía ver bien de que se trataba, pero después de un momento de forzar la vista, la vio, era una mujer vestida de blanco, con una larga y fina cabellera negra que caía por su espalda y cubría parte de su rostro, era de piel blanca y de complexión delgada; esta mujer se encontraba en cuclillas, inmóvil y muy en silencio a un lado de los pies de Iván, observándolos como si fueran algo muy preciado para ella.

Era ella, la mujer de sus sueños, ésa que cada noche lo espantaba tratando de atraparlo entre sus largas manos, aquella del rostro incompleto y cadavérico, lo había seguido hasta su nueva morada y ahora en vida, no en sueños…

jueves 10 de abril de 2008

Asustame Panteón (Cuarta Parte)

El día de ayer recibí un llamada por parte de la Secretaría de Cultura, me estaban invitando a lo que sería la ceremonia este sábado 12 de abril a las 20:00 horas en la explanada de la Casa de la Cultura en Colima (en frente de los guachos ¬¬') donde estregarían los premios y las menciones honoríficas a los participantes del concurso. Claro estaba que no iría para recibir una hojita de papel que significara un "Suerte para la próxima", pero la chava al teléfono dijo que me necesitaba presente pues mi relato había sido de los mejores y que "acá entre nos" mi relato debió estar en las menciones honoríficas pero que no fué así porque uno de los jueces no estaba de acuerdo.

Imagino que dicho juez creyó que mi relato lo copie de algún libro y no lo culpo pues todos los relatos de los demás participantes o están hechos con las "patas" o no salen de lo mismas historias populares o simplemente porque la mayoría son de 3 cuartillas. Sé que no soy bueno escibiendo pero en verdad me da mucha pena que no avancemos culturalmente por personas como el mencionado juez que por dudar de las capacidades de las personas o por puta envidia seleccionen lo más sencillo.

Como quiera que sea ese juez "me la pela" mi relato saldrá en el libro al final de cuentas y espero que salga completito, con los dos capítulos, para que se vea mi poderío sobre los demás incultos de mentes pequeñas.

Aquí les entrego la ultima parte del primer capítulo y la primer parte del segundo disfruten y comenten:

SUSURROS


Continuación y fin del Capítulo I:

Cuando por fin amaneció completamente y mi madre se desocupó un momento de sus quehaceres me preguntó el porqué de mi total silencio, ya que me senté en la cocina y para nada pude mencionar una sola palabra de lo que había sucedido. Me quedé muy serio sin moverme, pálido y frío, entonces insistió y de nueva cuenta volvió a preguntar:

-¿Con quién estabas platicando?

-Con nadie… no había nadie, yo estaba solo.

-¿Metiste a una muchacha a tu habitación?

-¡Que no!, yo era el único dentro.

Después de eso mi madre me dijo, que antes de ir a tocar la puerta, llevaba varios minutos escuchando una conversación que provenía de mi habitación, en la cual yo no participaba en lo más mínimo, dijo que eran varias voces, todas distintas y que a ninguna de las cuales se les entendía algo coherente, eran una especie de susurros como si no quisieran que alguien más escuchara, esa fue la razón por la cual le dio tanta curiosidad en saber con quien me encontraba y sobre que se conversaba dentro, que decidió tocar.

Al escuchar esto abrí grande los ojos, en verdad había alguien dentro de mi habitación… ese alguien que me había privado de mis movimientos, que tuvo por varios minutos el control total de mi cuerpo, que pudo haber hecho lo que quisiera conmigo, incluso llegar a privarme de respirar, de agotar las pulsaciones de mi corazón, ese alguien que con un sólo susurro al odio logró congelar cada uno de mis músculos…

CAPITULO II

Después de un tiempo de lo ocurrido y de seguir con mis cosas habituales, fui a visitar a mis amigos, muy a menudo los fines de semana nos organizamos para hacer reuniones y conversar diversos temas, jugar baraja o videojuegos, cosas de jóvenes.

Entre las conversaciones surgieron temas de videojuegos de horror, libros y películas del mismo género, entonces uno de mis amigos llamado Iván, se quedó callado un momento se puso serio y después dijo:

-¿Quién ha despertado y no se ha podido mover ni un centímetro?

-Creo que una vez sentí algo así, pero creo que solo soñaba- dijo uno de mis amigos.

-Dicen que así se siente cuando se “sube el muerto”- agregó otro.

-No, lo mío no fue un sueño, yo estuve despierto cuando me pasó- replicó Iván.

Mi estómago se revolvió por un momento y la piel se me puso de gallina, me quedé en silencio y alguien más en la habitación animó a Iván para que contara lo sucedido.

-Está bien, pero si lo cuento, será desde el principio- respondió Iván.

-Venga, venga que sea rápido que ya me quiero reír de tus alucines- se mofó alguien.

Iván dejó el control del televisor, encendió un cigarrillo y tomó una silla para sentarse cerca de los demás completando el círculo de la reunión, después de eso comenzó.

Dijo que por muchas noches en un domicilio que anteriormente era su morada, soñaba con una vieja amiga que conoció en la escuela, a la cual él apreciaba mucho; soñaba que iba tomado de la mano con ella y que caminaba por lugares que nunca antes había visto, hasta llegar a una fábrica abandonada, construida en su totalidad de metales oxidados por el tiempo.

Era un lugar muy oscuro, verdaderamente enorme, tanto como para perderse en todos esos laberintos que formaban sus pasillos y escaleras, con una altura considerable, ya que por más que mirara hacia arriba no podía distinguir el techo. Éste se encontraba tan helado como una tumba a causa de la gran humedad que se sentía en el ambiente.

Por un momento, su amiga se desprendió de él de manera violenta, y sin razón alguna soltó su mano y se dirigió corriendo hacia uno de los rincones más oscuros del lugar, mi amigo decía que cuando pasaba esto en el sueño, él corría y corría tratando de darle alcance pero no lo lograba y terminaba por perderla en toda esa oscuridad y a su vez él también terminaba extraviado sin poder encontrar una salida.

Caminaba y caminaba sin rumbo alguno, vagando por todos los pasillos del lugar, hasta que llegaba a un tipo de explanada, que él interpretaba como el centro de la fábrica, dónde se detenía a descansar recostado en el suelo, cuando repentinamente llegaba a sus oídos el sonido de varias voces a la vez, las cuales recitaban palabras que no podía comprender, algo así como una especie de ritual.

Cuando el miedo comenzaba a apoderarse de su cuerpo y lo obligaba a quedarse tendido en el suelo, sus ojos no paraban de llorar y era entonces cuando su vista distinguía una figura en lo alto del lugar, la silueta de una mujer de blanco que poco a poco iba acercándose, esa mujer parecía caer en picada, mientras más cerca la veía venir, distinguía más sus características y sus intensiones. Dijo que su cabello era abundante y de un negro muy oscuro, su rostro era cadavérico y con una palidez extrema.

Mencionó que en ninguno de sus sueños logró ver boca o nariz en el rostro de la mujer, y que en ausencia de los ojos, tenía dos oscuros y profundos huecos que no mostraban emoción alguna. Cuando la mujer estaba a punto de tocar el suelo y caer encima de Iván, extendía los brazos para demostrar que sus intenciones eran atraparlo y él totalmente paralizado, sentía un horror enorme crecer en su pecho...

domingo 6 de abril de 2008

Asustame Panteón (Tercera Parte)

Aquí otro bloque más del primer capitulo del relato "Susurros", por cierto ya se eligieron los ganadores y el segundo lugar fue ganado por un cuate de Coquimatlán que no fui yo y la verdad es que fue una mierda de relato, con una redacción muy pobre y repetitiva, aunque ya sé porque ganó, al parecer se eligieron los que más referencias de lugares populares pusieran es sus relatos. Dicho relato en lugar de dar miedo daba risa, los del programa de radio estuvieron en el pueblo para que el wey ganador del segundo lugar leyera su relato y así mismo personas que estuvieran presentes leyeran el suyo o contaran algo que les haya pasado.

Le comenté al wey que hace de parapsicologo en el programa que tal vez mi relato ni siquiera habia entrado por ser del más del doble de tamaño, pero dijo que él no calificó, como que se imaginó que le estaba reclamando, pero le dije que no se preocupará que ya me imaginaba que no ganaría y que sólo le quería comentar lo que me había pasado para que me diera una explicación, a lo que me dijo que la verdad para él, el jurado estuvo muy "chafa" y que ni el primer lugar le había gustado, eso me causó gracia.

Le relate lo que me pasó y le dije si es que podía para el siguiente programa que será transmitido desde el panteón municipal de la Villa o hasta dentro de quince dias donde se transmitirá desde el panteón municipal de Coquimatlán si es que me daba permiso de relatar mi caso, dijo que lo resumiera poniendo lo más importante y con gusto me darían el micro, así que ya saben sábados a las 8:30 PM por la RL. Después de comentarle lo que me había sucedido dijo que era por escuchar música con carga de violencia o de letras oscuras, me dió dos opciones:

1) Dejar de escuchar ese tipo de música.
2) Imaginar que soy un círculo de luz o encender 8 veladoras.

A lo que le dije que prefiero que se me sigan apareciendo para tener más cosas que contar... no creen eso mejor amigos lectores??? jaja!!! dejar de escuchar .lmletal... naaa!!! Up de Irons!!!

SUSURROS

Continuación del Capítulo I:

Intenté de nuevo, una y otra vez, pero todo era en vano ya que mientras más fuerza aplicaba a mis movimientos más débil me iba sintiendo a tal grado de querer dormir de nuevo, pero me aterraba pensar que si cerraba los ojos quizá éstos ya no volverían a abrirse y todo sería peor, viviría una vida entera en la oscuridad, temiendo a todo lo que escuchara acercarse a mi y no tener la más mínima idea de saber qué es.

Tan indefenso, en oscuridad total, sin funciones motrices, con temor de que alguien quiera lastimarme cada vez que lo apetezca y sólo porque no puedo defenderme; de ésta manera estaría a la merced de cualquier persona que me odiara, y que podría torturarme hasta la muerte y nunca… nunca podría quejarme, ya que con una facilidad cubriría mi boca para que no pudiera emitir el más mínimo gemido de dolor.

¿Qué podía hacer en ese momento? ¿Qué más me quedaba por hacer?, había pensado en todo y de nuevo el sueño se apoderaba de mí… sufría mucho, ideas iban y venían a mi cabeza, intensos sudores fríos bañaban mi cuerpo y yo maldecía una y otra vez, no podía creer que me estuviera pasando a mi, a alguien de mi edad. No quería estar muerto en vida para siempre…

… ¿Y si era víctima de un entierro prematuro?, me horrorizaba pensar que despertaría dentro de un féretro a más de dos metros bajo tierra, sintiendo el frío aliento de la muerte en todo mi cuerpo, una respiración fuerte y continua que poco a poco iría acabando con la mía y que por más esfuerzos que hiciera envuelto en penumbras jamás lograría escapar de sus garras, muriendo asfixiado con una agonía en verdad triste y penosa.

Arañando varias veces sin cesar, clavando una y otra vez astillas de madera dentro de mis uñas, intentando romper la tapa del ataúd, me fracturaría cada uno de los dedos tratando de tomar un poco de aire del exterior; gritaría hasta romper mis cuerdas vocales, al grado de hacer sangrar mi garganta para que alguien escuchara mis gritos y me rescatara y así de nueva cuenta ver la luz del sol.

Pensando en éstos y más horrores recordé distintos relatos en los que escuchaba decir a la gente que en ocasiones se les “subía el muerto” pero para mí, en ése entonces eran solo tonterías, eso era imposible, me es muy difícil creer cualquier cosa y menos eso que en verdad es demasiado tonto; pero en las condiciones que estaba todo era probable, así que pensé en esa posibilidad.

Recordé en lo que había escuchado de este tipo de situaciones, en donde se les hablaba a los “muertos” de manera telepática, no pasó menos del minuto cuando me reproché por lo que estaba haciendo, y es que alguien de mi edad, el cual su única preocupación es la escuela y a poco tiempo de titularse no debe de ponerse a pensar de una manera que no le corresponde, volví a lanzar maldiciones sobre lo que me estaba pasando ya que era lo único que tenía permitido.

Me enfurecí tanto conmigo mismo por no poder explicarme que era lo que estaba sucediendo que adquirí tal furia que pude mover un poco mi mano derecha; era un movimiento suave que me costaba mucho trabajo controlar y es que había algo que la forzaba a quedarse quieta. Me esforcé a grado de poder rozar con el codo el cable que pendía del tomacorriente y que la noche anterior había colocado para cargar la batería del celular, de ésta manera comprobé que no estaba soñando y que en verdad podía sentir los objetos que estaban a mi alrededor.

Después de que mi brazo completo recobró su movilidad, poco a poco todo mi cuerpo ganaba fuerzas y el sueño que antes se apoderaba de mis ojos iba desvaneciéndose, primero un pie y después el otro, hasta que por fin pude sentarme en la cama, encendí una pequeña lámpara eléctrica que está pegada a la pared y miré a mi alrededor intentando buscar una respuesta a lo que me sucedió, pero no la encontré.

Al tiempo de que mi respiración se había recuperado por completo tocaron a la puerta, era mi madre, quien me dijo:

- ¿Omar, estás bien?

-Si, estoy bien, ¿qué pasa?

-¿Con quién estás?

-Sólo, no hay nadie más…

Mi madre no quedó muy convencida de mi respuesta y pregunto algo más:

-¿Con quién estabas platicando?

Cuando escuche esta última pregunta, sentí un movimiento suave en el colchón, como cuando una persona se sube a la cama; con el rabo del ojo logré distinguir la presencia de una silueta blanca que se sentaba a mi lado, todos y cada uno de mis cabellos se erizaron de golpe, la quijada se me desencajó, de mis ojos brotaron lágrimas y de nuevo me paralicé, fue entonces que una respiración muy fría cerca de mi oído y a manera de susurro, pronunció unas palabras que no conocía y que no pude distinguir, era un extraño lenguaje, lo hacía de tal manera que parecía estar recitando una especie de ritual...

Continuará...

miércoles 2 de abril de 2008

Asustame Panteón (Segunda Parte)

Aquí les entrego el primer bloque del relato que hice, es solo una parte del primer capítulo, pensaba ponerlo todo pero tomaría demasiado espacio en el Blog y no me agradó asi, se supone que las premiaciones fueron cambiadas y será hasta el 4 de abril cuando se elegirá al ganador, espero llevarme algo, o al menos salir publicado en el libro...

SUSURROS

CAPÍTULO I

Y es que a los jóvenes no se nos toma en cuenta… historias que relatan los ancianos, leyendas que datan de más de medio siglo, algunas incluso antiquísimas en las que los protagonistas han fallecido o nunca se tienen datos exactos de ellos… yo en cambio cuento con sólo veintiún años y a mi edad, demasiado corta para algunos, he presenciado cosas que los viejos no creerían o dirían que estoy mintiendo, cuando son ellos quienes inventan historias para hacer que vayamos temprano a la cama.

Vivo en un pueblo pequeño que cada vez me sorprende más y más con su crecimiento, su nombre es Coquimatlán, este pueblo cuenta con viejas leyendas que con el paso de los años aún se conservan entre sus habitantes. Leyendas que hablan de seres de otro mundo que en las noches regresan para arreglar sus asuntos pendientes, de ánimas que vagan a la luz de la luna, y algunas más antiguas que mencionan naguales que acechan en las serranías.

Mi historia no es así, hubiese querido que así fuera, pero no lo es… no hace más de un año, era verano, después de una pesada noche de estudio y de estar pegado al monitor de la computadora por más de ocho horas me dispuse a dormir, programé la alarma del celular y me recosté en la cama.

Dormí muy cansado y tranquilo, no tuve pesadillas, no que recuerde pues mi pesadilla sería al despertar. Cuando el celular sonó avisando que era hora de arrancarme las cobijas, alcé la mano para detener su sonido pero fue en vano, no lograba alcanzarlo, entonces recordé que estaba conectado al tomacorriente; me valí del cable del cargador para a manera de lazo atrapar el celular con ambas manos, el sonido se detuvo, abrí los ojos y aún no había amanecido, estaba oscuro, más que de costumbre pues al parecer todo el cielo estaba infestado de nubarrones, puesto que la noche anterior había llovido a cántaros.

Los relámpagos creaban en el aire frío siluetas extrañas con movimientos de sombras un tanto incomodas a la vista; siluetas… sombras… todo muy caótico, entre el mareo que me propinaba el desvelo logré distinguir una figura blanca cerca de la parte inferior de la cama parada frente a la ventana, cerca de mis pies, muy quieta sin movimiento alguno. Cada vez que la luz del relámpago entraba por la ventana, la figura desaparecía y volvía a interpretarse cuando toda la habitación quedaba en penumbras, tanto me atraía el deseo de saber de que se trataba que no aparté la vista y poco a poco iba adquiriendo forma.

Mis ojos aún tenían sueño y es que a causa de la luz relampagueante, el forzar de la mirada por tratar de averiguar que era lo que no lograba distinguir y un cansancio extremo que nunca antes había experimentado, como si alguien presionara mi pecho para agotar mi respiración, caí de nuevo en sueño por unos cuantos minutos, cuando de nueva cuenta abrí los ojos, la figura ya no estaba.

Interprete todo como parte de una pesadilla pero al intentar incorporarme de la cama mis brazos y piernas no respondieron, intente de nuevo y no lo logré, un terror enorme se apoderó de mí cuerpo, que se interpretó por medio de un escalofrío que recorrió mi espalda, tenía total control de mis sentidos, creí que seguía soñando, uno de ésos sueños de inseguridad que la mayoría de las veces se presentan a temprana edad, sueños en los que no puedes moverte y tienes privada el habla, pero en éste “sueño” no era así, ya que mis palabras podían fluir de manera fácil, palabras que usamos demasiado cuando estamos molestos por algo y nos hacen liberar de tensiones, palabras altisonantes.

Estoy muy acostumbrado a hablar solo, para premiarme cuando hago algo bien, a reprenderme cuando me equivoco o a maldecir cuando algo no me parece, y en ésta ocasión tuve que enfocar totalmente la concentración para conmigo mismo, a preguntarme el ¿por qué no me podía mover?, ¿por qué si utilizaba toda fuerza de mi cuerpo no podía tan siquiera mover un solo dedo?, derramé una lágrima al sentirme en verdad demasiado inferior a esa fuerza extraña que controlaba mi cuerpo.

Estuve así por más de cinco minutos buscando una explicación a lo que me pasaba, en lo que pasaría conmigo si el resto de mi vida iba estar condenado a una silla de ruedas, sin poder al menos valerme para tomar un simple vaso con agua o tener que perder todo el pudor al tener que ir acompañado de alguien al baño, nunca más volvería a sentir el viento en mi rostro al correr con mis dos piernas, ya no…

Continuará...